{"id":305,"date":"2026-03-08T01:16:57","date_gmt":"2026-03-08T01:16:57","guid":{"rendered":"https:\/\/neocalvinismo.com\/?p=305"},"modified":"2026-03-08T02:21:02","modified_gmt":"2026-03-08T02:21:02","slug":"jardin-de-ofrendas-entre-la-cocina-y-el-altar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/neocalvinismo.com\/?p=305","title":{"rendered":"Jard\u00edn de ofrendas: Entre la cocina y el altar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Jessica Rosales <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Meditaci\u00f3n traducida y adaptada de <a href=\"https:\/\/www.artway.eu\/posts\/juan-pablo-gatica-garden-of-offerings\">ArtWay<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery aligncenter has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"1350\" data-id=\"309\" src=\"https:\/\/neocalvinismo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/00.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-309\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><kbd><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/ClKf7QooYLm\/?utm_source=ig_embed&amp;ig_rid=8abbd129-a696-4b9f-afdc-52af098377df\">\u201cJard\u00edn de Ofrendas\u201d<\/a><br>Cerro Alegre, Valpara\u00edso 2022.<br>Ph: Lou de <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/streetartaustralia\/\">@streetartaustralia<\/a><\/kbd><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dc05334a9c72fdd93b6a85954d2d5813\" style=\"letter-spacing:1px;line-height:0\">. <\/p>\n\n\n\n<p>Al leer el relato dom\u00e9stico que nos presenta el Evangelio de Lucas, muchas mujeres de Am\u00e9rica Latina podr\u00edan sentirse m\u00e1s identificadas con Marta que con Mar\u00eda. Ofrecer hospitalidad \u2014en cumplea\u00f1os, reuniones o al recibir visitas\u2014 implica una serie de detalles que a menudo pasan desapercibidos: planificar la comida, calcular el presupuesto, salir a comprar, cocinar y limpiar. Son muchas las tareas que acompa\u00f1an cualquier encuentro cuyo simple objetivo es que los invitados se sientan bienvenidos. Todo ello requiere tiempo, energ\u00eda y esfuerzo que, con frecuencia en Latinoam\u00e9rica, recaen principalmente sobre las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El cansancio que produce esta constante carga dom\u00e9stica puede llevarnos a empatizar profundamente con el reclamo que Marta le hace a Jes\u00fas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"> <strong>\u201cSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? \u00a1Dile que me ayude!\u201d <\/strong>(Lucas 10:40).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, muchas mujeres \u2014especialmente en contextos de iglesia\u2014 sienten una presi\u00f3n impl\u00edcita de servir sin reclamar, ya sea frente a sus esposos, familiares o incluso otras mujeres. As\u00ed, ese clamor termina muchas veces siendo reprimido. Se contin\u00faa sirviendo mientras, en silencio, comienza a crecer una leve sensaci\u00f3n de resentimiento. Con el tiempo, esta carga se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n sin necesidad de palabras: la mujer virtuosa no se queja.<\/p>\n\n\n\n<p>Soci\u00f3logos e historiadores han estudiado durante a\u00f1os el fuerte marco moral que caracteriza a muchas sociedades latinoamericanas. Parte de esta estructura proviene de una antigua distinci\u00f3n teol\u00f3gica heredada del per\u00edodo colonial: la dicotom\u00eda entre naturaleza y gracia, profundamente influenciada por el pensamiento cat\u00f3lico medieval. Esta perspectiva separa el mundo \u201cnatural\u201d \u2014la vida cotidiana, la cultura y las estructuras sociales\u2014 del mundo \u201csobrenatural\u201d de la gracia divina, es decir, lo espiritual. De este modo, se establece una marcada divisi\u00f3n entre lo secular y lo sagrado, donde lo espiritual suele considerarse de mayor valor que lo terrenal.<\/p>\n\n\n\n<p>En Chile, esta dicotom\u00eda ha reforzado una visi\u00f3n fragmentada de la vida. Entre muchos cristianos, la tensi\u00f3n entre lo secular y lo sagrado ha profundizado la distancia entre la iglesia y la sociedad. En lugar de relacionarse con el mundo desde una teolog\u00eda del amor redentor, con frecuencia se interact\u00faa desde un marco de obligaci\u00f3n moral, donde quienes est\u00e1n fuera de la comunidad de fe son vistos simplemente como \u201clos otros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El artista urbano chileno Juan Pablo Gatica \u2014conocido como JP\u2014 captura con fuerza esta tensi\u00f3n en un mural del cerro Alegre en Valpara\u00edso. Su obra refleja algo que tambi\u00e9n apareci\u00f3 con claridad en mi investigaci\u00f3n doctoral sobre el evangelicalismo urbano en Chile: una profunda moralidad que atraviesa muchos encuentros que, en apariencia, est\u00e1n llenos de hospitalidad, belleza y espiritualidad, pero que en el fondo siguen marcados por la presi\u00f3n de actuar correctamente porque hay que obedecer.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed esta presi\u00f3n no solo traspasa el sentido ministerial, sino tambi\u00e9n lo cotidiano. Lo que externamente se presenta como encuentros, celebraciones familiares, o incluso reuniones de iglesia tambi\u00e9n pueden estar marcados por una presi\u00f3n cultural que impulsa a servir, y seguir sirviendo incluso cuando el coraz\u00f3n y las manos de esas mujeres ya no dan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como sugiere el grafiti de JP, detr\u00e1s de muchos actos de amor y hospitalidad se esconde una tensi\u00f3n entre belleza y carga. Existe una dimensi\u00f3n moral profunda donde el deber ocupa un lugar central. La bondad y la amabilidad no siempre surgen \u00fanicamente de la generosidad; muchas veces responden a una poderosa expectativa cultural de que as\u00ed debe ser, aun cuando el agotamiento se oculte detr\u00e1s de una sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Como chileno, es muy probable que JP conozca bien la presi\u00f3n social que recae sobre las mujeres para seguir sirviendo sin quejarse, aun cuando est\u00e9n exhaustas, enfermas o simplemente no tengan ganas de hacerlo. Su arte no solo revela esta tensi\u00f3n; tambi\u00e9n nos invita a reconocerla y reflexionar sobre ella.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"389\" height=\"477\" src=\"https:\/\/neocalvinismo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Picture2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-307\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/ClKf7QooYLm\/?utm_source=ig_embed&amp;ig_rid=8abbd129-a696-4b9f-afdc-52af098377df\">\u201cJard\u00edn de Ofrendas\u201d<\/a><br>Cerro Alegre, Valpara\u00edso 2022.<br>Ph: Lou de <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/streetartaustralia\/\">@streetartaustralia<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En su obra <em>Jard\u00edn de Ofrendas<\/em>, JP construye una representaci\u00f3n profundamente sudamericana llena de contrastes: luz y sombra, manzanas y cadenas, rosas y espinas. A trav\u00e9s de estas escenas cotidianas \u2014como compartir comida\u2014 reconstruye la herencia mestiza, europea e ind\u00edgena que se conoce \u00edntimamente en nuestras comunidades, integr\u00e1ndola en el imaginario visual de la sociedad chilena mientras explora las dimensiones espirituales de la vida humana.<\/p>\n\n\n\n<p>En Chile, a medida que m\u00e1s mujeres ingresan al mundo laboral, muchas enfrentan una doble o triple carga: las responsabilidades profesionales, familiares y dom\u00e9sticas, se suman a la responsabilidad de las mujeres que tienen alg\u00fan liderazgo en la iglesia. Esta realidad tambi\u00e9n influye grandemente en la manera en que se vive la fe y la misi\u00f3n cristiana, a la vista (o ceguera) del jefe de hogar, jefe, o pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>Paula, una actriz cristiana a quien entrevist\u00e9 en mi investigaci\u00f3n, explic\u00f3 cu\u00e1n desafiante es ser mujer en el mundo art\u00edstico.<br>\u201cEn Chile, las mujeres deben sobresalir profesionalmente para que se les tome en serio\u201d, dijo en la entrevista. \u201cLa preparaci\u00f3n t\u00e9cnica es fundamental, pero como mujer muchas veces tienes que esforzarte incluso m\u00e1s.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Carmen, cantante de jazz y misionera, comparti\u00f3 tambi\u00e9n c\u00f3mo llevaba en silencio el peso de su trabajo, su ministerio y su familia.<br>\u201cNo le cont\u00e9 a nadie lo cansada que estaba, ni siquiera a mi esposo\u201d, record\u00f3. \u201cFueron tiempos dif\u00edciles\u2026 muy tristes.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos hogares, incluso el hombre m\u00e1s considerado \u201cayuda en la casa\u201d, pero esa ayuda rara vez implica compartir verdaderamente el peso dom\u00e9stico. As\u00ed, mientras la incorporaci\u00f3n de las mujeres al mundo laboral ha llevado a que los gastos familiares se compartan, las responsabilidades del cuidado del hogar y de la vida cotidiana no siempre se reparten de la misma manera.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a todas estas demandas sociales, la respuesta amorosa de Jes\u00fas resulta sorprendentemente liberadora, tan clara como desafiante. Cuando Marta, la due\u00f1a de casa (la Escritura sugiere que ella es la propietaria, no su hermano L\u00e1zaro) se queja con Jes\u00fas, \u00c9l la llama por su nombre con ternura: \u201cMarta, Marta\u201d. Es un lenguaje que evoca un amor profundo, con la misma intensidad con la que David llora por su hijo muerto: \u201c\u00a1Absal\u00f3n, Absal\u00f3n!\u201d, o con la que el propio Jes\u00fas clama en la cruz: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo\u201d. La intensidad con la que Jes\u00fas responde al reclamo de Marta no puede pasarse por alto.<\/p>\n\n\n\n<p>Si consideramos que en esos tiempos el rol de la mujer era muy limitado, esta escena resulta a\u00fan m\u00e1s significativa. Jes\u00fas, el maestro, frente a la queja de una mujer \u2014a quien f\u00e1cilmente podr\u00eda haber hecho callar o simplemente ignorar\u2014 responde de una manera que rompe cualquier caricatura de un Dios mis\u00f3gino o abusador. Con profundo amor le dice: \u201cMarta, Marta\u201d. No hay reproche \u00e1spero, sino una invitaci\u00f3n suave a detenerse, a escuchar y a descansar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\" style=\"line-height:0.1\"><strong>\u201cMarta, te afanas y te preocupas por muchas cosas, <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\" style=\"line-height:0.1\"><strong>pero solo una es necesaria. \u201c<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El solo hecho de que esta escena dom\u00e9stica haya quedado registrada en las Escrituras es profundamente significativo. Nos recuerda que a Dios s\u00ed le importa nuestro cansancio y que \u00c9l ofrece el alivio que nuestro ser necesita. De hecho, esta y muchas otras escenas de la vida cotidiana que aparecen en la Biblia nos muestran algo que a veces parece olvidarse en los c\u00edrculos cristianos. Claro est\u00e1 que la iglesia debe procurarse por una teolog\u00eda s\u00f3lidamente fundamentada, una articulaci\u00f3n doctrinal sustentada en una hermen\u00e9utica y ex\u00e9gesis rigurosas, y una eclesiolog\u00eda coherente. Pero la cocina, la mesa y los quehaceres cotidianos tambi\u00e9n forman parte del relato b\u00edblico. Son, tambi\u00e9n, teolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas no suprime nuestra queja ni reprime nuestro dolor. Nos ve, nos escucha y como a Marta, nos invita a dejar esa extra carga que llevamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso en medio de las presiones cotidianas de la vida latinoamericana \u2014tan bien retratadas en el arte urbano de JP\u2014 Jes\u00fas extiende la misma invitaci\u00f3n a reflexionar sobre las cadenas que arrastramos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Jes\u00fas pronuncia y repite nuestro nombre con esa misma ternura, rompe las ataduras invisibles que muchas veces imponen la cultura, las normas sociales e incluso la familia, la iglesia o nosotras mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta fecha en que se celebra el D\u00eda de la Mujer, vale la pena recordar que Jes\u00fas, hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, no solo sali\u00f3 al encuentro de Marta, sino tambi\u00e9n de muchas otras mujeres, otorg\u00e1ndoles un lugar de dignidad cuando la sociedad no se los conced\u00eda. Duele ver que la iglesia no siempre haya reconocido esto; y duele a\u00fan m\u00e1s que, incluso hoy, muchos \u201ceruditos\u201d sigan sin verlo, como si hubiera tenido que ocurrir una revoluci\u00f3n de mujeres para que se nos reconocieran ciertos derechos b\u00e1sicos. Sin embargo, hace dos mil a\u00f1os, en medio de un contexto hist\u00f3rico profundamente restrictivo para las mujeres, la Biblia nos muestra a mujeres como due\u00f1as de propiedades, mujeres de negocios, juezas, reinas, e incluso como las primeras testigos de la resurrecci\u00f3n del mismo Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la vida diaria de muchas mujeres, el sinn\u00famero de responsabilidades, quehaceres y metas en la casa, el trabajo y la iglesia puede resultar asfixiante. Por eso, la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a replantearnos qu\u00e9 es lo realmente necesario para nosotras nos lleva a preguntarnos qu\u00e9 cadenas o presiones estamos cargando, e incluso qu\u00e9 abusos estamos tolerando mientras, casi sin pensarlo, seguimos aceptando nuevas tareas que aumentan la lista de quehaceres y nos mantienen afanadas y preocupadas. Esta invitaci\u00f3n no solo nos llama a reflexionar, sino tambi\u00e9n a entrar en su descanso y a ocupar el lugar de dignidad que \u00c9l nos ofrece. Descansar no es un desaf\u00edo f\u00e1cil para todas quienes nos identificamos con Marta. \u201cSi yo no lo hago, \u00bfqui\u00e9n lo har\u00e1?\u201d, nos preguntamos tantas veces. Pero Jes\u00fas hoy nos desaf\u00eda, con una ternura infinita, a confiar en \u00c9l y a reconsiderar si tanto af\u00e1n es realmente lo que quiere para nuestro d\u00eda a d\u00eda, para nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como Mar\u00eda, tambi\u00e9n podemos \u201cescoger la buena parte\u201d, sentarnos a su mesa y escuchar su voz. All\u00ed descubrimos que, en su presencia, siempre hay espacio para reclamar, llorar, descansar, sanar y, si caemos, volver a comenzar. Porque la invitaci\u00f3n amorosa de Jes\u00fas no es a vivir encadenadas al af\u00e1n, sino a soltar esas cargas y descubrir la libertad del descanso verdadero. El desaf\u00edo queda planteado:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfNos atreveremos a soltar el af\u00e1n?<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Lectura b\u00edblica: <\/strong>Lucas 10:38\u201342<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Juan Pablo Gatica (JP), <\/strong><em>Jard\u00edn de ofrendas<\/em>, mural de grafiti, Valpara\u00edso, Chile, 2022.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>JP<\/strong> es un artista urbano chileno cuya obra explora las dimensiones espirituales de la vida humana desde una perspectiva mestiza latinoamericana, tendiendo puentes entre la herencia ancestral y las realidades urbanas contempor\u00e1neas. Sordo desde la infancia, crea im\u00e1genes contemplativas e \u00edntimas que evocan tanto silencio como presencia. En contraste con un mundo ruidoso y artificial, imagina espacios po\u00e9ticos modelados por \u201cbarro y silencio\u201d. JP ha colaborado en proyectos de murales urbanos no solo en distintos pa\u00edses de Sudam\u00e9rica, sino tambi\u00e9n en Espa\u00f1a, Francia y Portugal. Su arte se centra en el \u201cretrato humano\u201d, capturando no solo gestos f\u00edsicos, sino tambi\u00e9n las dualidades, la fortaleza interior y el simbolismo cultural presentes en la vida cotidiana.<br>P\u00e1gina web: <a href=\"https:\/\/jp.portfoliobox.net\/bio\">https:\/\/jp.portfoliobox.net\/bio<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jessica Rosales G.,<\/strong> PhD en Estudios Interculturales (Columbia International University). La investigaci\u00f3n de Jessica explora c\u00f3mo el arte y la hospitalidad\u2014elementos clave de la identidad cultural chilena\u2014configuran la misi\u00f3n evang\u00e9lica en contextos urbanos. Su trabajo destaca tanto las oportunidades como los desaf\u00edos que enfrentan los evang\u00e9licos al interactuar con las esferas est\u00e9tica y social. Ha impartido cursos sobre cristianismo, filosof\u00eda y cultura. Adem\u00e1s, dirige una plataforma virtual dedicada a compartir reflexiones filos\u00f3ficas cristianas\u2014especialmente en arte, cultura y filosof\u00eda\u2014desde una perspectiva neocalvinista con el mundo hispanohablante.<br>Sitio web: <a href=\"http:\/\/www.neocalvinismo.com\">www.neocalvinismo.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El arte urbano, como una par\u00e1bola visual, puede ayudarnos a redescubrir verdades olvidadas de la vida cristiana. El mural Jard\u00edn de Ofrendas del artista chileno JP nos invita a contemplar la tensi\u00f3n que muchas mujeres experimentan entre la hospitalidad, el servicio y el cansancio cotidiano. Entre la cocina y el altar, la belleza del cuidado puede mezclarse con el peso del deber. En medio de esa realidad, el Evangelio nos recuerda algo liberador: Jes\u00fas no ignora nuestro agotamiento. Como a Marta, \u00c9l pronuncia nuestro nombre con ternura y nos invita a detenernos. La vida cristiana no es solo af\u00e1n y servicio; tambi\u00e9n es descanso, dignidad y libertad en su presencia.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[4],"class_list":["post-305","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-neocalvinismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/305","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=305"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/305\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":312,"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/305\/revisions\/312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/neocalvinismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}